Según la CE, el panorama para España se complica notablemente: el PIB caerá este año un 1,8% (-1% anterior) y un 0,3% en 2013, mientras que la tasa de paro seguirá subiendo hasta superar el 25% de la población activa. En este contexto, el déficit público no se reducirá con la intensidad prevista y se situará en el 6,4% y 6,3% del PIB en 2012 y 2013, frente a los objetivos del 5,3% y 3%. En consecuencia, la CE exigirá ajustes adicionales y/o podría flexibilizar los plazos para alcanzar los objetivos fiscales. La inflación repuntó en abril, por vez primera en siete meses, dos décimas hasta el 2,1%, la más alta en lo que va de año, impulsada por los precios de la electricidad y el tabaco. La producción industrial se desplomó en marzo (-7,5% interanual, la mayor caída desde finales de 2009), arrastrada por la fabricación de elementos metálicos para la construcción y de vehículos, de modo que ha perdido casi un 24% de su nivel desde que arrancó la crisis.
Boletín Económico Financiero. 11 de mayo de 2012
Servicio de Estudios de Bankia